lunes, abril 08, 2013

Informe de Evaluación del Edificio



El viernes se aprobó el proyecto de ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbana, el Plan Estatal de Vivienda 2013-2016 y el RD de Certificación Energética de Edificios.
Como parecía previsible a finales de 2012 al no transponerse la Directiva Europea de Ahorro Energético, lo que ha hecho el gobierno ha sido acumular todas las legislaciones destinadas a dar impulso a la construcción en un paquete que incluye el RD de certificación que arrancará el día 1 de junio.
Probablemente el arranque efectivo de la certificación se retrase unos meses porque, para su funcionamiento, las comunidades autónomas tendrán que crear y dotar de medios y funcionarios a unos registros específicos. Además deberán crear y dotar un cuerpo de inspección y generar un régimen sancionador. Eso no se prepara en un mes tratándose de una administración pública y menos en la situación económica actual.
El proyecto de ley de Rehabilitación se aprobará sin problemas cumpliendo los plazos preceptivos ya que el gobierno cuenta con mayoría absoluta, pero la instauración de los Informes de Evaluación de Edificios depende de la reglamentación local. En Asturias, los IEE no cuentan siquiera con el antecedente de una normativa autonómica de ITEs por lo que no es previsible que arranquemos antes de 2014, en mi opinión el proyecto de ley realmente lo que hace es relajar los plazos que eran más exigentes con la legislación anterior.


miércoles, febrero 27, 2013

Novedades



Por fin hemos acabado de renovar nuestra implantación la red. Principalmente hemos renovado la web con un nuevo aspecto gráfico y dividiendola en tres "módulos":

móduloestudio -facebook-, con los aspectos más técnicos de nuestro trabajo.

móduloinmo, donde concentramos los servicios a inmobiliarias, propietarios y sus clientes. Estamos apostando por este sector a la espera de la regulación de la certificación energética.

y aparece móduloslow (slowtips) -facebook- el nuevo espacio en el que nos detenemos para tomar un café y os enseñaremos cosas que tienen que ver con la arquitectura que nos gusta hacer.

Ha sido un duro trabajo artesanal pero estamos razonablemente satisfechos :)

bienvenidos!!  

jueves, febrero 07, 2013

Machacan la libre competencia #NOalaLSP



Ayer me desayuné con esta noticia en un tuit de Blog de la Unión:




Esto me da pie para poner negro sobre blanco unas ideas que me preocupan.

Llevo desde que salió el powerpoint "globosonda" de la LSP escuchando razonamientos sobre el presunto interés de Competencia por "liberalizar" los servicios que prestamos los arquitectos (de otras profesiones no conozco el detalle, aunque me puedo imaginar...).




Mi experiencia profesional la he desarrollado desde siempre como pyme, soy un empresario a la vez que profesional. Y mis principales obstáculos a la hora de ejercer como tal (crear empleo, invertir, asentar mi empresa como proyecto a largo plazo) han venido de la intervención de la administración.




Tengo una mucha experiencia en realizar trabajos fuera de mi comunidad autónoma (Asturias) y me ha tocado lidiar con trabas burocráticas y administrativas, costosas y absurdas. Trabas que no me generan beneficio y sí le generan costes a mis clientes. Yo simplemente se los traslado.





Principalmente he encontrado dos trabas importantes en el ejercicio de la profesión: la eliminación de los honorarios mínimos y la ley ómnibus, que supusieron, por incompetencia de Competencia, el mayor lastre de aquellos que queremos prestar nuestros servicios de manera moderna y competitiva.



La eliminación de las tarifas mínimas ya estaba vigente cuando empecé a ejercer, y es la principal agarradera de la opacidad en el mercado de los servicios de arquitectura a particulares.

Es evidente para cualquier arquitecto que Competencia desconoce por completo el funcionamiento del mercado de estos servicios.





Una de las peculiaridades más importantes de nuestra profesión es que los clientes, en un 99% de los casos, lo son por una o dos veces en la vida.


Cuando compramos zapatos, la experiencia es tan iterativa y transparente, que el usuario tiene una buena base de comparación en su propia experiencia. Los daños de una mala decisión son fácilmente corregibles y los precios se ajustan con eficacia. Soy convencido liberal, confío en el funcionamiento del mercado si hay normas y transparencia. Pero cuando se trata de ofrecer un servicio tan complejo como un proyecto de arquitectura, y que comprende responsabilidades de tal envergadura. Hay que profundizar, y aprender de la experiencia antes de establecer las normas.



Antes de la supresión de los honorarios mínimos, el promotor elegía de entre la oferta de arquitectos a aquél que le ofrecía el mejor servicio, la mayor confianza, su seguridad. Cabía incluso la opción de que decidiera contratar servicios más caros a aquél arquitecto que ofreciera un plus a su trabajo. Pura competencia por la transparencia de los precios. E incentivo a la competitividad vía incremento de calidad en el servicio. Los honorarios mínimos sólo evitan el dumping.



El efecto en obra era un profesional que tenía "armas" para llevar su labor de responsabilidad sobre proyecto y ejecución, siendo contrapoder del constructor, ahorrando costes de obra y, muy importante, siendo un auténtico garante de la seguridad en obra.





La supresión de los honorarios mínimos supone que el profesional debe competir a ciegas con otros profesionales (por opacidad del mercado, las tarifas se convierten en una apuesta previa, un casino) que son incentivados a ajustar al máximo el servicio que ofrecen porque los honorarios que establece, en fase de "apuesta", se han limitado al máximo. Es un efecto natural del mercado, se compite en precio y, una vez establecido, el servicio se ajusta. Hay menor control de los costes de obra y hay mayor siniestralidad. A largo plazo hay una merma en la calidad de la edificación.



Es como si fuéramos a varias zapaterías, buscáramos un precio que se ajuste a nuestro bolsillo y luego, el zapatero nos confecciona el que le encaja... es fácil imaginar el resultado: zapatos malos a alto precio y el buen zapatero fuera del mercado. Ya, con los zapatos siempre hay una nueva oportunidad. En edificación se generan litigios con alto coste económico y personal.

Este proceso tiene una adenda, Competencia perseguía a los colegios profesionales para que no ofrecieran honorarios mínimos orientativos. De tan ridículo que es no requiere mucho comentario. Prohíben ofrecer información, en la era de internet... sí, la risa.


Y una coletilla: en Alemania, por ejemplo, hay tarifas de honorarios obligatorias.





Recientemente se unió a esta situación la ley ómnibus, que está muy bien pero que, también por incompetencia de Competencia, en lugar de liberalizar ha establecido trabas que encarecen nuestro producto.


Esta ley aportó algunas mejoras al funcionamiento de la profesión pero, a tenor de las "peoras" me inclino a pensar que se trata de efectos propios del azar.




Que se separe el coste de visado del coste de colegiación a mí (y salvando situaciones muy injustas en la implantación) me parece muy bien. No creo que eso pueda afectar a las tarifas de nuestros servicios significativamente por el porcentaje que suponen respecto a los costes fijos de los honorarios. Y si por ley deben cubrir costes en condiciones de mercado, poco se puede ahorrar.



De nuevo se establecieron barreras a la libre competencia al impedir la "habilitación" como procedimiento de acreditación. Claro, visto desde los ojos del que ni se molesta en estudiar la materia con la que trata, es una buena medida.

Pero el efecto real es el siguiente: cuando yo quería visar un trabajo "preomnibus", enviaba un fax al colegio donde correspondía y éste hacía una comprobación telemática con mi colegio de que reunía las garantías suficientes para ejercer, ya sólo me restaba enviar la documentación y visar con normalidad.


Ahora el proceso se ha complicado, debo ser yo el que activamente, duplique el trabajo que ya realiza mi colegio y, para cada trabajo, presente en el colegio de destino la información que me habilita, la certificación de contar con una póliza de responsabilidad civil... eso cuesta tiempo, y dinero... nos hace menos competitivos.





Y claro, la contrapartida era que se podían visar los trabajos en el colegio de origen. Muy eficaz. El problema no somos los profesionales que somos los que batallamos con el visado, el problema es la maraña de legislaciones diferentes a nivel autonómico y a nivel local que impiden que un señor de Avilés pueda visar un trabajo en Málaga con la suficiente seguridad jurídica. Y por tanto necesita, para evitar costes innecesarios al cliente (en tiempos y en dinero), que haya una mínima comprobación de formalidades extra-arquitectónicas in situ. El problema, parte de la administración, se lo come el cliente y nos genera trabajo inútil. Yo, por mucho que en Competencia me imaginen así, no soy un comisionista, esos márgenes no me interesan, mis productos son la ideación y la responsabilidad.


Si la CNC necesita orientación, que estudien con detenimiento, bajando al barro, las condiciones en las que se produce la concurrencia competitiva de los servicios de arquitectura de promoción pública. Los concursos. Que, de nuevo, dan lugar a un casino de apuestas económicas que se resuelven luego ajustando la calidad del servicio, cuando no los costes con alzas opacas. Y en este caso el promotor es la administración, que normalmente hace dejación de toda su responsabilidad como agente en la edificación. Ese sí que es un "segmento tradicionalmente menos expuesto a la competencia".

Mi opinión es que en las últimas décadas la CNC, en nuestro sector, ha actuado como el principal  destructor de la competencia y el libre mercado. Ha sido el mejor aliado de las barreras a la competitividad de los profesionales de la arquitectura.


viernes, diciembre 14, 2012

A la espera de los Certificados de Eficiencia Energética

Parece que el gobierno exprime el plazo disponible para transponer la Directiva Europea 2002/91/CE de Eficiencia Energética de Edificios en lo referente a la certificación de edificios existentes. En principio termina a final de año, so pena de sanciones probablemente poco rentables.
El borrador de RD, aún no aprobado, establece la obligatoriedad de certificar los inmuebles puestos a la venta o alquiler a partir del día 1 de enero de 2013. Ya están disponibles los programas que estarán homologados a partir de la aprobación del texto y muchos profesionales estamos preparados para facilitar ese servicio.


Para mí, la entrada en vigor del decreto puede ser un gran generador de oportunidades. Es evidente que para los arquitectos supone una vía de trabajo interesante dada la escasez de obra. No sólo por la labor de certificación en sí sino también porque, a raíz de la aparición del certificado en el mercado inmobiliario, probablemente se reactive el sector de la construcción.
No tengo la menor duda de que, desde el punto de vista cortoplacista de los políticos, se trata el tema con temor porque el primer impacto es similar a la imposición de un impuesto si no se "cree" en las bondades del sistema.
La experiencia con las ITE (inspecciones técnicas de los edificios) así lo atestigua.
Pero los profesionales de la arquitectura entendemos que ambos (ITE -en Asturias aún pendiente de legislación- y Certificados) producirán grandes beneficios a largo plazo.


El certificado de eficiencia energética del edificio existente CEEEE es un instrumento de gran ayuda a la gestión inmobiliaria. Realizado con cuidado y profesionalidad, pondrá en valor los edificios mejor construidos, aprovechando las ventajas comparativas con aquellos que no han sido actualizados. Y, con la experiencia del arquitecto, detectará los puntos débiles de las propiedades para estudiar las obras de mejora con mejor relación inversión/ahorro.
Los gobiernos tienen ante sí la oportunidad de ayudar a los propietarios de inmuebles a invertir en el sector de la rehabilitación energética, de gran intensidad en mano de obra y, por lo tanto, generador de empleo.




martes, diciembre 04, 2012

Certificados de Eficiencia Energética

Hola!!

Antes de que acabe el año se aprobará el decreto que regule los certificados de eficiencia energética, que serán obligatorios para poder ofrecer, en venta o en alquiler, cualquier inmueble que no esté certificado ya por el arquitecto que lo proyectó. Los pisos o locales que se hayan construido en los últimos años deben contar con ese certificado que, a efectos prácticos, es la habitual etiqueta de colores con una letra que encontramos, por ejemplo, en los electrodomés
ticos.
Pero los que queráis ofrecer una casa, piso o local comercial a partir del 1 de enero estaréis obligados a disponer de dicho certificado aunque sean más antiguos.
Lo que pretende la norma es que el mercado inmobiliario pueda competir con transparencia en ahorro energético: “mi piso consume menos que el tuyo”, como nos pasa con los coches...
De momento no está aprobado el decreto, pero no creemos que varíe mucho del borrador existente y de hecho ya estamos haciendo pruebas con el programa que será oficial.
Si es vuestro caso y tenéis dudas, nos encantaría que nos las transmitierais sin compromiso porque eso nos ayuda a conocer mejor las necesidades que hay y mejorar nuestro servicio.

Gracias!!

jueves, noviembre 15, 2012

El futuro del sector de la construcción

Leo en la web de FAEN que la UE ha aprobado recientemente la directiva 2012/27/UE que sienta las bases de la futura trayectoria del sector de la construcción. No sólo se hace hincapié en enfocar ayudas y objetivos hacia el ahorro energético en los edificios, de los que calcula que generan el 40% del consumo energético de la UE. Sino que además sitúa a los edificios de la administración como generadores de ejemplaridad con su rehabilitación energética, llegando a establecer condiciones para la adquisición y arrendamiento de edificios para la administración que valoren como factor determinante la capacidad de ahorro energético de los mismos.

martes, octubre 09, 2012

Ayudas del Principado de Asturias a la Rehabilitación

El Principado de Asturias acaba de aprobar ayudas a la rehabilitación de viviendas. Como era previsible, dadas las condiciones del mercado, van destinadas a la rehabilitación energética y a la implantación de tecnologías de ahorro energético.

También han dirigido las subvenciones a obras en pisos destinados al alquiler.
Es muy probable que en los próximos años veamos que los esfuerzos públicos se destinan a apoyar este tipo de obras, que generan una mayor "densidad de empleo" por metro cuadrado construido.

En Módulo Estudio aconsejamos valorar este tipo de obras en la rehabilitación de fachadas para comunidades de vecinos ya que, aparte de las ayudas públicas, tiene la grna ventaja de que se autofinancian con el propio ahorro en consumo de energía.